Lujo oriental con diseño milanés

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Mandarin Oriental Milán la supera con holgura. Eligió un espacio reservado, privado, casi secreto, pero que, aún así, lo deja a un suspiro de todo lo que es interesante en la ciudad.

Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello

Aunque los pies estén en occidente, la mirada fascinadora siempre ha oteado Oriente. Mandarin, la cadena de súper lujo bien entendido, ha trabajado un equilibrio sutil entre la filosofía oriental y la vanguardia de este lado del planeta.

Con esa idea desembarcó hace años en Milán, la ciudad del diseño por excelencia. Ponerse a la altura de este desafío repleto de innovaciones y tendencias era una vara alta que sortear.

Sin embargo, Mandarin Oriental Milán la supera con holgura. Eligió un espacio reservado, privado, casi secreto, pero que, aún así, lo deja a un suspiro de todo lo que es interesante en la ciudad.

Reuniendo un complejo de cuatro edificios del siglo XVIII en el centro del Quadrilatero de la moda, su calle peatonal deja a pasos de la Scala, el Duomo y la Galleria Vittorio Emanuele. Una experiecia única la de arribar a tu casa en Milán y que sea a pasos de todo lo que soñaste tener a mano.

La renovación que realizó Mandarin para dar vida a su propuesta en Milan es obra del estudio de arquitectura Antonio Citterio Patricia Viel Interiors, que ha teneido un equilibrio inteligente para poner una lente milanesa al clásico estilo oriental.

Con esa mirada logró un sutil estilo contemporáneo oriental, con firmeza minimalista y diseño audaz que compone un conjunto armónico. Pero el eclecticismo inteligente no se repite en los cuartos, lo que ayuda a que, si repetís la visita, te encuentres con un nuevo hotel. Las suites del piano nobile cuentan con marcas de artistas italianos del siglo XX como Piero Fornasetti y Gio Ponti.

La sofisticación absoluta de Seta y el dinamismo del Mandarin Bar & Bistrot son dos ofertas gastronómicas que acompasan la estadía de un modo inigualable. Entre el patio exterior y la zona lounge interior, con su impronta exquisita de mosaico de mármol bicolor blanco y negro- se convierten en dos sitios simbólicos del Mandarin milanés.

Es el sitio ideal para dejarse ver, para codearse con los locales o para disfrutar de un momento de hacer negocios entre los que definen las tendencias en el Quadrilatero. Impostergable: una delicia del pastelero estrella Nicola di Lena.

Milan siempre es inspiración. Una medida demasiado alta para cualquiera. Pero Mandarin se pone a la altura. Mira a la ciudad a los ojos. La seduce con sus ojos orientales y su magia esplendorosa. Con esa esencia del lejano Oriente que transforma acogedora su modernidad y estilo exclusivo que recibe con ganas de ser experiencia inolvidable.

Cómo llegar a Milán

Para llegar a Milán la opción más frencuente la tiene Iberia, con 14 vuelos semanales a Europa. Cuenta con un servicio de Stopover que permite hacer una parada durante las escalas sin encarecer el pasaje. Ha sido la primera aerolínea en recibir el A350 con el nuevo estándar de Airbus que ya opera con Argentina.

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