Adicciones, comunidades terapéuticas y tratamientos

El licenciado en psicología Alexis Alderete (MP 85367) brindó un detalle pormenorizado sobre consumo problemático de sustancias en el marco de la causa que pone en el centro de la escena a Marcelo Teto Medina 

Explicó que hay consumo problemático cuando el tipo de vínculo establecido con la sustancia produce consecuencias negativas para el individuo o para terceros. Incluye el Consumo Episódico Excesivo de Alcohol (CEEA)

Herramientas/facilitadores: Orientador Psicosocial, Grupo de referentes, Psicoterapia (individual o grupal) Continuidad de Cuidado, Tratamiento Farmacológico, G.I.A. Luego retomar el CReA y Consejería.

Consumo Dependencia: El consumo de una o más sustancias adquiere prioridad desproporcionada con relación a otras conductas que antes tenían alto valor. Tiene la frecuencia sistemática, la cantidad puede variar en cada persona.

Las características de la dependencia son: Deseo imperioso de ingerir sustancia (craving), la incapacidad de detenerse, los síntomas psicofísicos de abstinencia cuando la sustancia se abandona y el fenómeno de tolerancia (disminución del efecto) como dependencia psíquica displacer que produce la carencia de ingesta).

El tratamiento en las comunidades terapéuticas se divide en diferentes etapas: Admisión, Tratamiento y Egreso. 

La Admisión consiste en un periodo en el cual el personal evalúa si el candidato y su familia poseen el perfil requerido, ello implica “evaluar la motivación y la demanda del tratamiento”. Se trata de encuentros sucesivos con el postulante y su núcleo familiar durante el cual son descartados “los casos” que se consideran inapropiados perturbantes de la dinámica comunitaria. Como primer requisito de admisión debe tener un compromiso de inmediata abstinencia de la sustancia en cuestión, de manera que el tratamiento se convierte en un “cambio en su vida” que evita recaídas. Existe en cada Comunidad cierto perfil trazable del sujeto inadmisible, por lo general los “sujetos violentos” que no presentan remordimientos de su “vida pasada” tienden a ser rechazados. Otra cuestión es que se presione al entorno familiar para ver su grado de compromiso y participación ya que dicha falta es criterio de exclusión. Además se exigen “pruebas” mediante sacrificios probatorios de su voluntad de cambio (ej.: que se corte el pelo, se saque los pierciengs, etc.).

El Tratamiento. En su fase inicial (los primeros 30 días) se busca del ingresado un residente pleno, se trata de la etapa de mayor aislamiento (no se permite visitas, objetos personales, etc.) ya que se busca la internalización de las normas comunitarias. Además se buscan consejeros en los residentes más avanzados para reforzar la afiliación del ingresado, mediante los llamados “Counseling por modelos de rol”. De acuerdo a la evaluación que el personal realice de sus progresos se irá modificando la relación con el exterior. La clave de dicho proceso está en el modo en que el residente incorpore las pautas institucionales y las contraponga a su vida anterior.

El resto del tratamiento se desarrolla sobre diferentes prácticas y discursos

1) “Sesiones terapéuticas individuales” que tienen un periodo según el nivel de cada institución y el progreso en el tratamiento de cada residente.

2) Los “confrontes” con los miembros de la comunidad, son reuniones donde el residente es sometido a las críticas de sus compañeros, por lo general se realiza a diario. Dichos confrontes permiten la construcción de un “entorno vigilante y alerta”, donde la percepción que los residentes tengan entre si les sirve como herramienta de presión para el cambio individual.

3) Las “confesiones públicas” o “blanqueos” son ejercicios mediante los cuales los residentes ponen en conocimiento público hechos no revelados.

4) “Proyectos de salida”, se estipulan actividades y objetivos a fin de contrarrestar el “exterior” con los progresos del cambio individual.

5) Los “sermones” o “couseling”, aquí los residentes se reúnen en privado para realizarse observaciones mutuamente.

6) “Asambleas generales diarias”, se reúnen todos los miembros para tratar temas puntuales de convivencia en la comunidad.

7) Los “grupos dinámicos” son reuniones generales para la “descarga de emociones”.

La consideración de los profesionales sobre el desempeño del residente en cada una de estas actividades determinara su ascenso en la jerarquía de roles sociales y funciones laborales, como y también le dará determinados privilegios. Las comunidades poseen además de un régimen de sanciones disciplinarias como ser: expulsiones, pérdida de privilegios, etc.
Los privilegios y sanciones expresan aprobación y desaprobación, y refuerzan un sistema conductual.

El Egreso implica la evaluación positiva del personal sobre el residente y culmina con un evento denominado “graduación”, tras dicho egreso son alentados a mantener vínculos informales con la institución.

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