Un Matienzo, Matioli, Mateyco, Matterazzi, bien argenta, de tierra colorada y cebada entre amigos

Una de las cosas que más extrañamos en la pandemia, sin duda. Además del hecho de que será una de las últimas cosas que podamos volver a hacer es el ritual del mate. No hubo un solo día en el que no tome mate, pero solo con mi mate enorme y sin poder compartirlo. Los amigos se reúnen en las plazas, pero cada cual lleva su matera y toma solo.
El mate define al argentino desde el mismo ritual de cebarlo y compartirlo. El proceso, la temperatura del agua, las previas volcadas para sacer el excedente de polvo, todo es un proceso que no se vive de la misma manera en soledad. Extraño la ruta y el mate compartido.
Compañero de estudio, de viajes, intermediario de conversaciones de padres e hijos, herramienta indispensable para callarse y escuchar al otro, no hay charla entre argentinos que no tenga un mate entre medio.
Esta bebida única en el mundo propia de nuestras tierras tiene una condición que solo se alcanza en las rojas tierras de Misiones y Corrientes, y una pequeña porción de Brasil y Paraguay cercanas a las cataratas del Iguazú. Ilex Paraguariensis se llama la planta que crece en estas tierras y se nutre de la “ferrosidad” de su suelo. Alguna vez me regalaron una planta y fue necesario clavar una barra de hierro en la tierra para que la planta no se marchite tan rápido.

Algunos datos que nadie sabe son por ejemplo que el país que mas mate consume “per cápita” es Uruguay, que sin embargo no lo produce, las yerbas uruguayas se producen en Argentina o en Brasil y la mas famosa se cosecha en Argentina, se procesa en el Brasil y se envasa en Uruguay.
El argentino es el segundo consumidor “per cápita” de mate, y en el top tres está un país tremendamente distante, Siria, que lo bebe cebado, pero en pequeños mates. Además como dato de color el Argentino en gran parte consume el mate cebado pero increíblemente es mayor por muy poco apenas un par de puntos porcentuales, los que lo toma dulce por sobre los que, como yo, prefieren el mate amargo.
En la Argentina existen varios institutos que regulan y promocionan las producciones mas fuertes del país, la COVIAR, el IPCVA, etc. El instituto que regula la producción de yerba mate en la argentina es el INYM. Con sede en Posadas Misiones está constituido por productores, trabajadores, grandes empresas, representantes de los gobiernos de las 2 provincias productoras, del gobierno nacional y de las plantas de secado y procesado.
Estos definen un valor fijo para la yerba y para la yerba canchada (Seca y ligeramente molida). A partir de este valor alcanzado de común acuerdo cada seis meses comienza el proceso de valor de la infusión hasta que llega a las góndolas donde las consumimos. La historia de la yerba uruguaya que se cosecha en la Argentina, se procesa en Brasil y se empaca en Uruguay es emblemático ya que termina siendo de lo mas caro que encontramos en góndola.
Existen excelentes yerbas en el mercado que no conocemos y vale la pena conocer, desde luego muchas de ellas no tienen el Marketing que tienen otras, pero vale la pena intentar conseguir en la ciudad de Buenos Aires, la yerba de la cooperativa Andresito, Mate Rojo o Sol y lluvia, son productos extraordinarios que se pueden conseguir en algunas dietéticas, aunque con la pandemia algunos distribuidores dejaron de traer temporariamente estos productos.
Ojalá llegue la bendita vacuna, para abrazarse, para hablarnos sin taparnos la boca y para volver a compartir el mate.

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