Reabrió el Castillo de Sandro

Por María Sol Mensi | https://www.instagram.com/mariasol_mensi/

Cómo es el  lugar que el cantante diseñó para ser  centro de sus grabaciones donde más tarde conoció a quien sería su esposa.  Mitos y verdades de una leyenda urbana en pleno Buenos Aires.

En pleno Boedo sobre Avenida Pavon al 3900 y al lado de casas típicas del barrio surge  casi mágicamente un castillo blanco, llamado popularmente y conocido por todos como “El castillo de Sandro”, lugar que reabrió sus puertas para convertirse en centro cultural.

Sandro de América, el ícono musical que hacía gritar a “las nenas” con sus batas, sus Rosa Rosa y sus movimientos pélvicos, anhelaba tener un lugar donde pudiera grabar sus canciones como lo hacía afuera. Cuenta la leyenda que una noche de 1980 luego de un recital, soño con que existiera en esa calle de Boedo un castillo que fuera suyo, y así fue que compró lo que en su momento era una casa “chorizo” pensando en convertirla en su estudio.

Así Sandro ordenó la demolición del lugar y dibujó el mismo los planos del castillo aunque supervisados y firmados por un arquitecto, fueron aprobados en noviembre de 1985. La construcción demoró varios años y el sueño quedó relegado, ya que grabar en Argentina resultaba muy costoso, más que hacerlo en el exterior. Entonces dicho castillo se convirtió en las oficinas donde el cantante cuando estaba en el país, pasaba gran parte de su tiempo.

“Hay cosas escritas en el libro de la vida de uno, jamás lo hubiera pensado, era mi destino”

Olga Garaventa charló con Latam noticias y  contó todos los detalles de cómo conoció al cantante. “Entré a trabajar como maestranza en 1992, porque necesitaba el trabajo, no sabía a quien pertenecía al principio”, Olga asegura que no era fan del cantante y que eso tal vez fue lo que generó en él el interés.  Después de trece años de haber trabajado para Sandro, la relación entre ellos comenzó a cambiar.

-¿Es verdad que en estas paredes blancas se dieron su primer beso? (Olga sonríe con nostalgia) Sí, es verdad, fue en la escalera, en el segundo escalón, pero un beso en la mejilla, porque él era muy caballero y respetuoso. “un gusto de verlo” fue lo primero que le dije. Olga relató que ella piensa que esa pequeña indiferencia  de ella fue lo que a él le gustó, o le llamó la atención.

Toda América recuerda a Sandro, ¿Cómo recuerda Olga a Roberto?

“ Ay lo recuerdo todos los días, bendigo todas sus cosas, aunque pasa el tiempo todo se agiganta. Cruzo puertas y habitaciones y él no está, la ausencia es enorme. Por suerte mi familia hermosa me levanta” “Me alegra mucho que este lugar donde esta parte de su energía y su esencia esté vivo otra vez. ““Es una gran emoción, vuelvo a sentir la magia que late acá adentro, no se cambió nada, acá está Roberto, acá esta Sandro”

El castillo es ahora CAVA

Pablo Ferraudi, hijo de Olga Garaventa, y Ortiz, titular de la catedra de Vinos de la UAI se asociaron para poner en valor el edificio y y desarrollar el nuevo proyecto: CAVA , Centro de las Artes y Viticultura de la Argentina. Un centro cultural donde habrá degustaciones de vino y diversos talleres a precios populares: de literatura, de pintura y artes plásticas, de maquillaje y glitter, de escritura de novela, teatro, periodismo y uno de los más llamativos: taller para convertirse en un youtuber.

Sandro vive en cada pared del castillo. En la planta baja quienes lo visiten pueden encontrar un bar temático con un piano, rosas y algunos objetos que pertenecieron al cantante: una bata, instrumentos, vasos de whisky y Martini y varias fotos. Un castillo y un centro cultural que mantendrán su memoria viva para siempre.

 

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