¿Qué es la hepatitis y cómo prevenirla?

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El 28 de Julio se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis por ser el día del nacimiento del Dr. Baruch Blumberg, quien descubrió el virus de la hepatitis B e inventó una prueba diagnóstica y la vacuna.

 

 

El Día Mundial de Hepatitis se celebra para generar conciencia sobre esta enfermedad y hacer hincapié en la necesidad de una mayor respuesta mundial, ya que se trata de un problema de salud pública que todos los años afecta a millones de personas y puede causar discapacidad e incluso la muerte.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 300 millones de personas padecen infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B o C en el mundo y aproximadamente un millón de personas mueren anualmente por causas relacionadas a esta enfermedad, más frecuentemente por afecciones hepáticas asociadas, incluido el cáncer de hígado. En el 2016, con la coordinación de la OMS, se diseñó la primera estrategia mundial contra las hepatitis virales con el fin de contribuir al cumplimiento a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Causas, síntomas y diagnóstico

El término hepatitis refiere a una inflamación de las células del hígado y al daño hepático por diferentes tipos y causas. “Al menos cinco virus pueden causar hepatitis, pero los tres más comunes son los de la hepatitis A, B y C y una infección con cualquiera de estos tres virus puede ser letal. Otros tipos de hepatitis pueden ser consecuencia del consumo excesivo de alcohol o de enfermedades autoinmunes”, explica la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

Siguiendo a la Dra. Valeria El Haj, esta enfermedad puede alterar algunas de las funciones del hígado, como la desintoxicación de la sangre, el almacenamiento de vitaminas y la producción de hormonas, generando graves problemas de salud. Si bien los tres tipos de hepatitis (A, B y C) pueden ser agudos y durar hasta seis meses, los tipos B y C pueden ser crónicos y durar más tiempo.

Según la profesional, en la fase inicial de la hepatitis, conocida como “fase aguda”, los síntomas que se presentan son similares a los de una gripe leve e incluyen fiebre, dolores articulares y/o musculares, nauseas, pérdida del apetito y también pueden incluir: orina oscura, urticaria, prurito, heces de color claro, la coloración amarillenta de la piel, los ojos y la lengua (ictericia).

 

“La evolución del paciente después de la fase aguda dependerá de varios factores, en especial del tipo de hepatitis. Algunas personas no sabrán que tienen hepatitis crónica hasta que aparece la insuficiencia hepática”, explica la Dra. El Haj y agrega “como los síntomas de las diferentes formas de hepatitis son similares, el tipo y la gravedad de esta afección solo pueden diagnosticarse con pruebas de laboratorio que detectan la producción de anticuerpos para combatir la enfermedad”.

 

Tratamiento y medidas de prevención

Hoy en día, las hepatitis B y C se pueden tratar, ya que los prestadores de salud cuentan con instrumentos para combatir la enfermedad, y, por primera vez, la hepatitis C es curable.

Como la hepatitis puede ser peligrosa y difícil de tratar, la Dra. Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC, recomienda tomar ciertas precauciones para prevenir una posible infección:

– Lavarse las manos con agua y jabón antes y después de ir al baño y antes de ingerir alimentos.

– Consumir agua y alimentos seguros: la hepatitis A se transmite principalmente al ingerir alimentos y agua contaminados por lo que se recomienda el consumo de alimentos recién cocidos, agua segura -hervida, de red o embotellada- y la higiene de los alimentos crudos.

– Utilizar preservativo o protección sexual, ya que la hepatitis B se transmite por el contacto con la sangre, el semen y otros fluidos corporales infectados.

– No compartir elementos de higiene personal como la afeitadora y el cepillo de dientes. Tampoco se deben compartir jeringas o elementos punzantes, presentes en la realización de tatuajes y el consumo de drogas ilegales.

– Controlar el consumo de alcohol, medicamentos y el sobrepeso, ya que, si bien no son una causa de la hepatitis, pueden agravar la inflamación y empeorar los síntomas.

– Respetar el Calendario Nacional de Vacunación: la vacuna contra la hepatitis B debe aplicarse a todos los bebés al nacer y a los adultos en riesgo, en tanto que la vacuna contra la hepatitis A debe aplicarse a todos los bebés al año de nacimiento.

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