¿Qué es el grooming? Importancia de usar con responsabilidad los espacios digitales

 

Rumbo a la segunda década del siglo XXI ya no caben dudas de que Internet constituye una gran oportunidad para que los niños y adolescentes aprendan y se conecten con lo que los rodea. Sin embargo, esta apertura al mundo virtual también implica riesgos para su privacidad y su seguridad física y psicológica.

Según el estudio “La generación interactiva en Iberoamérica 2010, Niños y Adolescentes Ante las Pantallas” de Fundación Telefónica, 7 de cada 10 niños entre 13 y 17 años ocultan de los padres su actividad en Internet y el 40% de los menores reconoció haber aceptado a desconocidos en sus redes.[1]

Esta cifra es alarmante, ya que existe un fenómeno en redes sociales que se conoce como Grooming, donde adultos crean perfiles falsos para poder acercarse a los menores utilizando diversas maniobras que aluden al acoso sexual.

Generalmente, el adulto oculta su verdadera identidad y se hace pasar por un niño o niña de la edad de la víctima para establecer una amistad virtual. Esto se lleva a cabo desde las redes sociales y ciertas plataformas de juegos online, donde cualquier persona puede hacerse pasar por otra[2].

Una vez que establece el lazo emocional con la víctima, el acosador comienza a vulnerar la intimidad del menor para obtener imágenes sexuales. Con este material en su poder, el acosador puede chantajearlo para lograr más imágenes o incluso para forzarlo a tener un encuentro, haciendo que del Grooming (virtual) se pase al abuso sexual físico.

Un relevamiento realizado el año pasado dio cuenta de que en la Argentina se reciben, en promedio, 14 denuncias de Grooming por día, y que el incremento de estos casos fue especialmente notorio en los últimos tres años[3]. En este sentido, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación cuenta con un área específica denominada “Equipo Niñ@s” que brinda herramientas de prevención y asesoramiento frente a situaciones de Grooming[4]. Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires ofrece una guía en línea para interiorizarse sobre esta temática[5].

En este contexto y luego de una larga lucha, se logró la condena a cadena perpetua para el asesino de Micaela Ortega, una niña de 12 años, en el primer juicio por un caso de Grooming y femicidio de nuestro país[6].

En relación a este peligro global, Jaime Herreros, CTO de Colegium, experto en Ingeniería e Informática advierte que todo lo que hacemos en internet deja una huella. “Hoy nos conectamos tranquilamente a cualquier red inalámbrica sin sospechar que el tráfico puede ser interceptado y analizado. Por eso, es muy importante que aprendamos a cuidar nuestra seguridad en la red”, señala.

Frente a esta coyuntura, la empresa internacional Colegium creó la campaña #YoCuidoMiHuella, para concientizar gratuitamente a los padres y alumnos de distintos colegios acerca de las consecuencias del mal uso de Internet, y cuáles son las precauciones necesarias para mantener la integridad física y psicológica de las nuevas generaciones. Esta campaña busca combatir el Grooming y el Bullying, entre otros riesgos que conllevan las redes sociales.

 

La campaña #YoCuidoMiHuella está diseñada para niños desde los 10 años y consiste en una introducción respecto al significado de dejar “una huella digital”, por medio de una plataforma pedagógica, con guías, estructura para el profesor, gráficos y casos concretos, donde se dan explican los efectos de entregar información no adecuada en la web. Además, se enseña a configurar la privacidad de las cuentas de Facebook y cómo protegerse de perfiles falsos y de la publicidad tipo spam, entre otras cosas. La clase puede ser descargada gratuitamente por cualquier docente que desee compartirla con sus alumnos solamente haciendo clic en el siguiente enlace.

De cada uno de nosotros depende conocer más en profundidad las derivaciones de esta nueva modalidad y tomar medidas para proteger a todos los niños, niñas y jóvenes.