Lactancia y vuelta al trabajo*

 

 

Cuando tenés que volver al trabajo y dejar a tu bebé al cuidado de otra persona o en un jardín maternal, te llenás de angustia, dudas y preguntas. Estás regresando de las vacaciones -que seguramente te dieron un respiro y mantuvieron en cercanía diaria y permanente con tú bebé-, y este cambio puede generar ansiedad. Pero resulta que de todas formas tenés que volver al trabajo!

¿Cómo organizarte? ¿Cómo diseñar un nuevo plan de extracción para hacerte de un stock? ¿Cómo manejar la separación de nuestro bebé? y ¿Qué podés hacer para disminuir la angustia?

Si estás volviendo de vacaciones es probable que ya hayas vuelto al trabajo luego de la primera licencia por maternidad. Y si bien esto implica un “nuevo” desafío, contás con el aprendizaje de esa primera oportunidad (quizás la más dolorosa, por tratarse de la primera). Los bebés y niños necesitan el contacto de sus padres como un alimento indispensable para todo su desarrollo psicomotor. Las vacaciones refuerzan ese vínculo y permiten un contacto cercano, diario y continuo a través del juego, el ocio compartido y las actividades en familia en un espacio de disfrute y relajación que posibilitan la comunicación y el mejor estímulo para el bebé: el amor. Durante ese tiempo, muchas mamás pudieron retornar con la lactancia a Libre Demanda (LD) y mantener nuevamente una Lactancia Materna Exclusiva (LME) -si sus bebés tienen 6 meses o menos-, o una lactancia mixta -si sus bebés reciben alimentación complementaria y/o ya recibían algún complemento-. Lo cierto es que esta nueva permanencia junto a tú bebé, trajo muchos beneficios que se pueden aprovechar:

  • Fortaleció el vínculo
  • Reforzaron las tomas y en algunos casos se fortaleció la LME y LD
  • Se estimuló la producción de leche de la mamá

Como mamás siempre tenemos la fantasía y el deseo de almacenar cierta cantidad de leche para que nuestro bebé sólo reciba el mejor alimento: la leche materna. Ahora, ¿cómo podés lograrlo sin volverte loca?

Si aún estás de vacaciones

  • Podés aprovechar esa tranquilidad para extraerte leche por lo menos dos veces al día.
  • Aún no tenés la presión de levantarte temprano al otro día y seguramente contás con la colaboración de tu compañero o compañera, así que estaría bueno aprovechar para extraerte leche, por lo menos una vez durante la noche.
  • Recordá que contás con una hora para lactancia, para contemplarlo en el esquema de tomas que hace tu bebé.

Si ya volviste a trabajar

  • Es probable que quieras aprovechar a pleno cuando estás con tu bebé, y que el momento en que estás con él o ella no quieras destinarlo a sacarte leche. Si tu lugar de trabajo cuenta con un lactario, te sugerimos extraerte leche cada 3 horas.
  • Si tu bebé aún continúa con tomas nocturnas, podés aprovechar para extraerte durante la noche.

 

Tips para optimizar la extracción, almacenamiento y conservación de tu leche

 

  • Buscá un lugar privado y tranquilo. La cercanía de tu bebé o pensar en él o ella, puede ayudar
  • Moderá las expectativas, al principio puede que no salga gran volumen pero ¡cada gota de leche vale mucho!
  • Los recipientes recomendados para almacenar son el vidrio y las bolsas plásticas destinadas a tal fin (no cualquier plástico)
  • Te recomendamos tener un bolso térmico para el traslado (sobre todo con altas temperaturas)
  • No almacenar grandes cantidades de leche. Tené en cuenta las tomas que hace tu bebé
  • Para descongelar la leche no lo hagas a temperatura ambiente. Podés pasarla del freezer a la heladera la noche anterior.
  • No uses microondas. Preferible el baño maría fuera del fuego o bajo el chorro de agua caliente
  • La leche que se congela no puede volver a congelarse.

 

¿Cómo compensar la separación de tu bebé?

Ciertamente, la vida moderna nos insta a trabajar y es cierto que mantener un espacio propio también nos hace sentir productivas más allá del ámbito de nuestros hogares. Ahora, ¿qué podemos hacer para que el reencuentro con nuestro bebé acorte la distancia de todo un día de trabajo?

  • Mantener la lactancia materna ya que ella nos permite una conexión y contacto inmediatos. Cuando nuestro bebé es amamantado se produce un momento único en el que no sólo él o ella reciben el mejor alimento calórico y emocional sino que la mamá se tranquiliza (secreción de oxitocina) y se desconecta del día de trabajo
  • Propiciar momentos de contacto y juego, hacer alguna actividad donde ambos sientan el placer de estar juntos. Hacer un paseo, propiciar un baño con juegos, practicar un masaje al bebé
  • Colecho seguro[1], dormir junto al bebé ayuda en dos sentidos; por un lado es un catch up del tiempo que estuvieron distanciados y por otro facilita la lactancia nocturna favoreciendo el descanso de la mamá que de otro modo tendría que levantarse.
  • Portear a tu bebé, ayuda a estar en contacto con tu bebé mientras hacés cosas en tu casa. Sobre todo cuando no contamos con ayuda!

 

 

*Lic. Paula Díaz de Arcaya

Puericultora de la Asociación Civil Argentina de Puericultura

https://www.acadp.org.ar/

[1] Contraindicaciones del colecho seguro según UNICEF: consumo de drogas, tabaco, alcohol y psicofármacos; obesidad mórbida, dormir junto a otros niños, colchón blando y almohadas. Indicaciones: El colchón debe ser firme y el bebé se acostará boca arriba del lado de uno de ellos y nunca en el medio de los progenitores.