La mujer de la casa de hielo

Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 33 segundos

Especial de @kansandra para www.latitud2000.com y www.latamnoticias.com

Un viaje donde los sentidos se despiertan con la sencilla invitación a visitar una casa de familia, en el medio del bosque.

Una de las personas más impactantes que conocí en mi último viaje a San Martín de los Andes es una artista que, literalmente, construyó su casa en hielo imaginando cómo sería su actual hogar cerca del Lago Lolog, en el Departamento Lacar del Neuquén.

El frío aquella noche que llegamos a cenar causaba escozor. El camino bordeaba el Lago y escasas luces demostraban que había pocas casas alrededor. Tomás Campbell nos recibió en remera de mangas cortas y sonriendo mientras los perros armaban escándalo.  Valeria nos había ido a buscar hasta la ciudad pero nunca hubiéramos imaginado que, al llegar, descubriríamos uno de esos lugares en el mundo que a los viajeros compulsivos como uno les quedarán siempre en la lista de lugares únicos.

Entramos en la casa de adobe construida por las manos de Tomás y era cálida. Olía a hongos e hinojos. No me pidan que lo describa pero todo sabía exquisitamente y él se ufanaba de que no todos los cocineros que participaron en Cocineros Argentinos –el ya mítico programa de la Televisión Pública- tenían verduras cultivadas en su huerta para cocinar a diario.

Los turistas llegan por la tarde, pasean por el Lago y el río Quilquihue que le da nombre al barrio, y finalmente se relajan para cenar casero en este Bodegón de Montaña con capacidad para 15 personas en una sola mesa y que sólo abre sus puertas a pedido. Si hay suerte se podrá probar Cordero Capón a la Cerveza Negra, pero todo lo que Tomás cocina mientras nos cuenta su historia sabe rico, aunque uno no esté muy seguro de lo que está comiendo.

Nos muestra el horno de barro también hecho por él y la cocina rusa que les provee calor en toda la casa. Afuera la escarcha casi tiñe de blanco todo. Incluyendo las camperas que están colgadas en el pórtico pequeño de madera de la entrada.

Más allá del postre, todos levantamos la mesa mientras Valeria lava los platos. Valeria Conte McDonnel será la sorpresa siguiente, cuando se apaguen las luces y nos muestre una filmación de sus primeras obras de arte a cielo abierto. Con el cielo como tela y dando forma a sus esculturas de alambre, caña y líquenes emplazados en el bosque. Unas grandes estructuras de 5 o 10 metros que van tomando forma entre sus manos.

Pero sin dudas el asombro llega cuando tras las primeras imágenes, Valeria nos muestra su casa de hielo. Cada noche, hace una docena de años y mientras vivían en un galpón, ambos construían su casa con hielo y alambre, a fuerza de regar desde las 3 de la mañana hasta que el agua se condensara y comenzara a tomar forma para transformarse en una habitación, una cocina, un baño y, a mitad del día, bajo el sol que apenas calentaba el invierno, derretirse para volver a construir una noche más.

La casa de hielo era el símbolo de lo que vendría, la posibilidad de plasmar un sueño que se va con el día y regresa cada noche durante todo un invierno.

Valeria es especialista en lo que los artistas contemporáneos denominan “acción performática” y entonces en pleno proceso creativo ella se involucra corporalmente en su obra y se mimetiza con ella en las alturas. “Quiero que me soporten mis propias líneas. El dibujo de algunas de mis obras me llevó 10 meses y crecían en intención mientras crecía el dibujo. Sin cielo no hay obra porque ésta sólo se ve en el contraste y la obra termina cuando yo estoy adentro de ella”, nos explica al final, cuando todos estamos hipnotizados por las ideas.

La imagen de Valeria caminando dentro de la casa, mediatizada por un video y un ronroneo que ella emitía  modo de música mientras todos mirábamos me entusiasmó al punto de que cada día desde entonces estuve meditando cómo escribir esta nota y transmitir lo más fidedignamente lo que vi, olí, escuché y disfruté en aquella casa en medio de la nada oscura patagónica.

Creo que la única forma es invitándolos a ir y vivirlo. Porque en San Martín de los Andes no todo es nieve y esquí en el invierno.

Más info http://www.valeriaconte.com.ar/

 

http://www.valeriaconte.com.ar/obras/5_el-frio-va-a-pasar

http://www.valeriaconte.com.ar/obras/5_el-frio-va-a-pasar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *