La inteligencia artificial no elimina empleos, los crea

Por Michael Xie, fundador, presidente y director de Tecnología de Fortinet

En Fortinet, hemos invertido en inteligencia artificial (IA) durante años. Es una tecnología increíble que presenta oportunidades extraordinarias para proteger redes y, a la larga, a internet. A medida que la IA se vuelve más sofisticada, pero a la vez más común, que claro una verdad importante: el valor, el poder y la eficacia de la IA no se debe a su capacidad de reemplazar a los seres humanos.

De hecho, la inteligencia artificial hace todo lo contrario. Tanto la automatización como la IA acentúan la importancia del conocimiento y la experiencia humana como algo central y crítico para el éxito. La innovación no es sustractiva, es multiplicativa. Crea exponencialmente más oportunidades para una mayor cantidad de personas en más formas de las que incluso los más directamente afectados por ella pueden imaginar al principio.

¿Ha reemplazado el correo electrónico a la oficina de correos? Si bien el número total de empleados de la industria disminuyó de 2007 a 2016, ahora es un poco más de lo que era en 1965. El volumen de correo simple ha disminuido, pero el volumen de envío total de paquetes ha aumentado desde 3,3 mil millones a 5,2 mil millones de paquetes. Los puntos de entrega han aumentado de 148 millones a 156 millones y hay miles de camiones de reparto adicionales en las carreteras.

¿Los cajeros automáticos reemplazaron a los bancos? No, al reducir el costo de abrir una sucursal, los cajeros automáticos ayudaron a aumentar la cantidad de sucursales de bancos en más del 40%. De hecho, ni siquiera reemplazaron a quienes trabajan en los bancos, cuya empleabilidad aumentó para satisfacer la demanda de más sucursales.

El aumento y la propagación de la inteligencia artificial nos obliga a observar más de cerca cómo restar a los empleados los únicos tipos de tareas en las que la inteligencia artificial es aprovechable como tareas repetitivas, precisas y controladas que no requieren razonamiento o pensamiento de orden superior.

Es difícil imaginar una industria que dependa más de la tecnología digital que la ciberseguridad. Solo en el tercer trimestre de 2017, nuestras herramientas y tecnologías de ciberseguridad fueron responsables de neutralizar 91.000 programas de malware, bloqueando el acceso a 150.000 sitios web maliciosos y resistiendo 4,4 millones de intentos de intrusión en la red por minuto.

En un mundo digital lleno de actores peligrosos -desde bromistas maliciosas hasta delincuentes, sectas ideológicamente motivadas y ciberterroristas patrocinados por el estado, que amenazan todo desde nuestras identidades individuales hasta la infraestructura crítica de nuestra sociedad- no hay forma de proteger los datos sin la inteligencia artificial con autoaprendizaje y automatización. Para una seguridad cibernética efectiva debemos utilizar la IA para realizar tareas que requieren mucho tiempo como la extracción de datos y el análisis de registros de datos, mientras que los equipos de ciberseguridad pueden centrarse en tareas de orden mucho mayor para la identificación y eliminación de amenazas.

Lejos de la eliminación de empleos, uno de los mayores desafíos que enfrenta nuestra industria es la escasez de talento. La tasa de desempleo de nuestra industria se encuentra en 0%. En 2016, se crearon un millón de nuevos empleos de ciberseguridad y las estimaciones proyectan un aumento de cinco a seis millones en los próximos años. En 2015, hubo un aumento del 74% en los puestos de trabajo de ciberseguridad, la mitad de los cuales no se cubrieron.

En todas las industrias, el 45% de las organizaciones afirman experimentar una escasez problemática de habilidades de ciberseguridad. Como resultado, los equipos de ciberseguridad deben pasar de una crisis o brecha a la siguiente, con poco tiempo para la planificación estratégica o el aprendizaje continuo para mantenerse al día con la sofisticación de las amenazas.

Estos son ciertamente desafíos comerciales y cada vez más costosos. La demanda en sí mismo está impulsando una costosa guerra de ofertas por talento y se estima que el costo del delito cibernético llegará a 2,1 mil millones de dólares en todo el mundo para el próximo año.

Nunca podremos ocupar estos puestos de trabajo sin una mayor conciencia de la necesidad de ellos, un entrenamiento temprano en la escuela media y secundaria, y un mayor alcance a los estudiantes universitarios, en particular a las mujeres que actualmente representan solo el 14% de la fuerza laboral de ciberseguridad. La automatización y la inteligencia artificial no eliminan puestos de trabajo, sino que los crean (los cuales tienden a ser bien pagados, de alto nivel y seguros) a un ritmo sin precedentes. A medida que los niveles de datos continúen creciendo, creará una demanda de empleo aún mayor.