Ismael Cala, un estratega de cambios asertivos

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Por Alexandra Barreto

Latam Noticias tuvo el placer de entrevistar a Ismael Cala, periodista, escritor, conferencista entre muchas otras virtudes y en el marco de la cuarentena nos brindó un mensaje de paz y de agradecimiento total.

El periodista cubano, escritor, conferencista, presentador de radio y televisión motivador ha sabido potenciar esta cuarentena, en beneficio de los demás, con sus mensajes, meditaciones que dan un sentido a la humanidad. Su lema de vida es agradecer por todo.

Ha recorrido el mundo entero y en febrero pasado estuvo en Buenos Aires, invitado por la Organización Mil Milenios de Paz, recibió la Bandera de la Paz en la Plaza de las Naciones Unidas, para lo cual se efectuó una meditación guiada por la paz mundial.

El mundo dio un vuelco desde hace más de tres meses, todo cambió. Este cambio ¿qué cosas positivas y no tan positivas, se dieron?

“Primeramente, ha muerto mucha gente. El virus ha sido especialmente malvado con nuestros mayores. Y muchos de ellos se han ido sin poder estar junto a sus familias, sin poder despedirse. Es una tragedia. Mis condolencias para todos los afectados y sus familiares. Por otra parte, la vida siempre nos lleva a la reinvención. Afortunadamente, los humanos reaccionamos. Así ha sido siempre y de pronto, muchas cuestiones que estaban aún estancadas o dudosas, como el teletrabajo, la telemedicina u otras áreas de la economía digital, han dado un gran salto”.

Eres el precursor de la cuarentena productiva, ¿cómo se te ocurrió?

“Nunca me quedo quieto. Y, a partir de ahí, estar en casa sin hacer nada, sin poder subirme a un avión para ir a conferencias o eventos, fue una situación que retó a mi mente. No creo que haya descubierto nada. Siempre oí hablar de “treguas fecundas”, períodos en los que uno se queda tranquilo, reflexiona, piensa, traza planes, cambia de actividad y se prepara para la nueva etapa”.

¿En qué consiste la cuarentena productiva?

“Hay que alejarse del síndrome del oso, que hiberna para no gastar energía. La situación actual es una metáfora del invierno. Para muchos, invierno significa poca luz, baja energía, confinamiento en casa; sin embargo, también es una etapa ideal para tomarnos pausas creativas y revisitar nuestros valores y prioridades de vida”.

En tiempos de Covid 19, mucha gente perdió su trabajo

“Ahora, como en cualquier escenario de grandes obstáculos, necesitamos cambiar nuestra manera de pensar. Sólo en Estados Unidos, la pandemia ha destruido unos 36 millones de empleos. Muchos afectados reciben un subsidio temporal, que apenas les permite sobrevivir, pero, ¿cómo van a transformar su realidad? Ahora lo urgente es cambiar para la etapa que viene: Cambiar nosotros. Los expertos en recursos humanos consideran que los perfiles más necesarios en la era post Covid-19 estarán en las áreas de transformación digital, nuevos negocios y ciberseguridad, entre otros.

Hay también otros empleos en los que podrán insertarse millones de personas. Por ejemplo, un ranking de la multinacional Adecco estima que los 15 perfiles más demandados durante la crisis, y que seguirán siendo importantes en el futuro, son personal de almacén y reparto, cajeros, operarios de fábrica, personal de atención al cliente o colectividades, personal sanitario especializado y perfiles IT ante la generalización del trabajo desde los hogares.

No existe profesión u oficio pequeño, sino actitud, destreza y crecimiento en cualquier esquina donde queramos realizarnos y aportar. Eso sí, Adecco recuerda que todos los perfiles requierenmentalidad de adaptación al cambio, trabajo en equipo y capacidad de aprendizaje, debido al entorno tan cambiante en el que desarrollan sus funciones”.

Es una época de aislamiento. En algunas personas, provoca, cuadros de fobias, angustia.

“Hay que evitar la sobre-información. Si sólo buscamos lo que sucede fuera de nosotros, no habrá paz ni discernimiento. Por ello, lo primero es evitar la saturación y limitar la exposición a las noticias, sólo dos veces por día. Las informaciones redundantes se convierten en un acto desesperado para la amígdala del cerebro, un órgano que potencia el peligro que nos acecha. Una manera de vencer la incertidumbre es viajar hacia adentro y potenciar los momentos de soledad y silencio. Mi primera práctica, que he retomado con fuerza en esta cuarentena, es el diario de gratitud. Ahí escribo cuatro o cinco razones concretas de por qué hoy doy gracias”.

Al inicio de la cuarentena, ¿sentiste desánimo?

“Sí, creo que nos pasó a todos. No debemos ocultarlo. Viví un chorro de reacciones diferentes, pero al final canalicé mis energías en cosas positivas”.

Créditos: Rubén Alejandro.

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