La importancia del consumo de frutas y verduras en la infancia

Por Lic Sergio Farinelli, especialista en obesidad infantil @serfarinelli

Días pasados se conoció un informe donde se transcribe entre otros resultados arrojados por el mismo que hoy, más del 70% de los niños y niñas en Argentina no consume suficientes frutas y verduras. Estos datos se desprenden de un estudio de la Encuesta de la Deuda Social Argentina. En el mismo también se detalla que la calidad de la alimentación empeora a medida que disminuye el nivel socioeconómico en los hogares argentinos.

Lo anterior no hace más que validar lo que a priori es un dato permanente es decir que en nuestro país cada vez, y a temprana edad, alimentos como frutas y verduras están más lejos del consumo de los infantes, lo cual también debe entenderse como un rebote del consumo alimentario de cada hogar donde la alimentación familiar la deciden los adultos.

Ahora bien, retomando la lectura de los datos del trabajo que en forma conjunta realizaron el Observatorio de la Deuda Social (ODSA) de la Universidad Católica Argentina (UCA) y el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (CEPEA), en el marco del Proyecto PISAC-COVID-19 de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación y forman parte de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA) 2021. En el mismo también se muestra la preocupante situación de la alimentación infantil durante el 2021 algo que debe llamarlos no solo a la reflexión sino que además, impone actuar ya.

Corresponde entonces preguntarnos ¿Por qué es importante incorporar verduras y frutas en la alimentación de los niños y niñas?

En principio debemos saber que comer frutas y verduras tiene múltiples beneficios, más aún en los niños y niñas y a temprana edad, esto es importante ya que durante esta etapa se forman las defensas, se construyen los hábitos alimentarios, y ambos se encuentran en la etapa de crecimiento. Sumado a todo esto, la razón más importante por la que los infantes deben comer frutas y verduras es porque son las mayores fuentes de nutrientes y vitaminas, elementos estos que necesitarán para prevenir enfermedades, además de generar hábitos saludables en un sector de la población cada vez más propenso a la comida chatarra y los ultraprocesados.

Las grandes cantidades de agua que poseen las frutas y verduras ayudarán a que estos también estén hidratados. Esto hará que el proceso de eliminación de toxinas sea más eficiente y el organismo lo hará más fácil. Respecto a la fibra que las mismas poseen, estas ayudarán al buen funcionamiento del sistema digestivo. Sí consumen frutas y verduras de forma regular se evitará que puedan aparecer problemas de estreñimiento.

En el caso de las verduras con mayor contenido de fibra podemos encontrar el brócoli, espárragos, espinaca, acelga, y zanahorias entre otras.

Debemos considerar entonces que si de frutas hablamos, por ejemplo, las manzanas las podemos encontrar durante todo el año, y que son frutas ideales para obtener fibra, vitaminas, minerales, además de otros componentes de los cuales hablamos antes. También podemos aprovechar las frutas de estación para ofrecerlas frescas a los infantes e ir intercambiando su consumo durante las estaciones que cada una de ellas nos ofrece.

Como se puede observar, al consumir frutas y verduras de forma regular los niños y niñas también están fortaleciendo el sistema inmunológico, el que se encarga de las defensas del organismo. Un detalle importante a saber es que para aprovechar todas las propiedades con las que cuentan tanto las frutas, como las verduras es imprescindible que estas estén frescas, ya que así mantendrán todas sus propiedades y beneficios, los cuales mencionamos anteriormente.

Todo lo antes expresado antes debe invitarnos a la reflexión acerca de la importancia del consumo de frutas y verduras a temprana edad, tanto en la infancia como así también en la etapa signada por la niñez. Entonces, conociendo lo lejos que están los niños y niñas del consumo de frutas y verduras debemos recordar que muchas de las falencias en salud por la ausencia de estos alimentos, como así también sus beneficios por su consumo vendrán a mediano o largo plazo, pero con el crecimiento y desarrollo infantil se harán más visibles unos u otros.

La baja calidad alimentaria que hoy caracteriza a la dieta infantil es una constante que termina derivando en diferentes acontecimientos, tal es el caso de la obesidad infantil. Es prioritario entonces que padres, madres y familias en general tomemos conciencia acerca de la importancia de mejorar la alimentación en casa, cocinando mas verduras ofreciendo mas frutas y evitando los ultraprocesados y la comida chatarra. Poder generar acciones donde el consumo de frutas frescas, y el beber agua se transformen en hábitos para los niños y niñas es un proceso constante que generará beneficios a futuro, y para ello debemos actuar ya.

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