Fiestas y pirotecnia: un peligro ¿también para la audición?

Todos los años la quema de pirotecnia ocasiona cientos de lesiones a quienes la manipulan y a las personas que se encuentran cerca. En este sentido, la Lic. Micaela Constanzo, fonoaudióloga del equipo profesional de MED-EL, brinda información acerca de los riesgos auditivos que representan estos explosivos y qué recaudos se pueden tomar para proteger a los oídos del daño que generan.

Pérdida auditiva y COVID-19: ¿Qué dicen los profesionales?

Se acercan las celebraciones de fin de año, y si bien existe cada vez más conciencia en torno a los peligros que acarrea el uso de pirotecnia, su empleo todavía es muy frecuente, particularmente en las festividades de Navidad y Año Nuevo.

De acuerdo con estándares de la Organización Mundial de la Salud, la intensidad sonora máxima de exposición a un sonido o ruido para evitar posibles lesiones auditivas es de 70 a 80 decibeles (dB) y se recomienda no habitar en lugares con ruidos superiores a los 65 dB. En este sentido, las explosiones ocasionadas por la pirotecnia, por lo general superan los 100 dB, nivel de riesgo auditivo que podría afectar negativamente nuestro sistema auditivo.

Desde el punto de vista de la legislación, existen diversas ordenanzas y proyectos en distintos distritos del país que tienden a regular la utilización indiscriminada de la pirotecnia y a morigerar los ruidos desmedidos en general. Pero ¿por qué es tan importante tomar conciencia sobre este tema?

“Las explosiones habitualmente son ruidos fuertes de corta duración que llegan al oído interno e impactan sobre las células que lo conforman”, explica la Lic. Constanzo del equipo profesional de MED-EL. Si esa huella sonora fuese de alta intensidad tal vez podría llegar a generar, por ejemplo, alguna percepción de zumbido o silbido en los oídos de manera transitoria o permanente. Asimismo, puede que los riesgos auditivos se incrementen cuando las detonaciones se realizan en lugares cerrados o semicerrados, ya que, al ruido suscitado por la pirotecnia, también se suman los ecos o amplificaciones que se generan en las paredes u otras superficies.

En síntesis, se debe evitar el uso de pirotecnia sonora (en los últimos años están ganando terreno los fuegos artificiales lumínicos que no producen ruido). Ante cualquier síntoma, se recomienda realizar una consulta médica con un especialista.

Por otro lado, además de los estruendos que afectan a muchas personas y también a las mascotas, existen riesgos concretos para los propios usuarios de estos elementos y quienes los rodean.  Es por ello que también se recomienda tomar ciertos recaudos para evitar accidentes por una manipulación incorrecta, previniendo así posibles incendios, quemaduras y/o mutilaciones.

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