ESPECIAL: Latinoamericanos residentes en China califican de comprensibles y eficaces las medidas de contención de COVID-19

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 21 segundos

BEIJING, 7 abr (Xinhua) — Las recientes medidas aplicadas por China para frenar el ingreso de casos importados de COVID-19 cuentan con apoyo entre la comunidad de latinoamericanos residentes en el país asiático, quienes destacan la efectividad de las autoridades en la batalla contra la pandemia.

Tras poner bajo control la propagación del nuevo coronavirus en su propio territorio, China se concentra ahora en frenar los contagios desde el exterior, que podrían causar un rebrote de la enfermedad.

Como parte de las acciones de control, desde el 28 de marzo se decidió suspender temporalmente la entrada a China de ciudadanos extranjeros portadores de visas o permisos de residencia en el país asiático, aunque estos conservaran su validez al momento del anuncio.

La noticia tuvo un gran impacto para el chileno Rafael Núñez Alarcón, kinesiólogo y estudiante de maestría en la Universidad de Deportes de Beijing.

Como mismo sucedió a otros miles de expatriados residentes en China, el brote del nuevo coronavirus sorprendió a Núñez Alarcón durante unas vacaciones en el extranjero, aprovechando los días libres por la Fiesta de la Primavera.

“Lo que estaba planificando como un mes de vacaciones se ha convertido en dos meses sin poder regresar a China”, cuenta a Xinhua el joven chileno, quien tuvo que desplazarse desde su destino vacacional en Tailandia a un tercer país, donde se encuentra a la espera de poder regresar y retomar su vida cotidiana.

“Me afecta mucho estar lejos de Beijing, lugar donde vivo hace 10 años”, refiere. Pero analizando el escenario actual en China y el mundo, Núñez Alarcón considera que aún resta algún tiempo para poder retornar.

Si bien la situación afecta sus planes y los de muchas otras personas, el estudiante chileno está convencido de que las acciones de las autoridades chinas resultan necesarias para garantizar la seguridad y la salud de más de 1.400 millones de personas.

“Sin estas medidas el virus rebrotaría en China y eso sería un gran problema”, apunta. “Creo que el mundo debería aprender de China y seguir su modelo de contención del virus. La economía se recupera, pero la pérdida de vidas, no”.

De momento, Núñez Alarcón recibió la noticia de que su defensa final de tesis se llevará a cabo en línea y se encuentra ahora luchando con la diferencia horaria para conversar con su tutor y sobreponerse al estrés de la situación.

La foto de archivo muestra al venezolano Rafael Núñez Alarcón en una competencia de Wushu en Beijing, China. (Cortesía del entrevistado)

LAS MEDIDAS CONTRIBUYEN A MEJORAR LA SITUACION MUNDIAL

Aymara Gerdel, residente en Beijing y miembro del Centro Venezolano de Estudios sobre China (CVEC), señala que las acciones de control tomadas por las autoridades y la situación a nivel internacional sin dudas afectarán el regreso de muchos estudiantes extranjeros.

“Sin embargo, las clases se están llevando a cabo en línea sin mayores inconvenientes y con la mejor disposición tanto de profesores como de estudiantes”, refiere Gerdel, quien cursa una maestría en la Universidad de Economía y Comercio Internacional (UIBE).

“Comprendo que las medidas buscan evitar una segunda oleada del brote de COVID-19 en China, debido al incremento de los nuevos casos confirmados provenientes del extranjero durante las dos últimas semanas”, refiere la venezolana.

Gerdel señala que China ha superado la fase más difícil en el combate por prevenir y controlar el brote, gracias a la implementación de estrictas medidas integrales para la prevención y control.

“Considero que las medidas tomadas por China sin dudas ayudarán a controlar definitivamente el brote y contribuirán a mejorar situación mundial”, concluye.

LAS MEDIDAS NO VAN EN CONTRA DE LOS EXTRANJEROS

Además de la prohibición temporal de entrada, las autoridades aplican otras regulaciones comunes para quienes ingresan al país, tanto nacionales como extranjeros. Entre ellas se incluyen la cuarentena obligatoria en centros designados por 14 días y las pruebas de ácido nucleico.

Este escenario ha frenado la afluencia de personas hacia Mil Gotas, la primera librería en español de China, a pesar del creciente interés por este tipo de literatura en el país asiático.

El fundador de la librería, el argentino Guillermo Bravo, cuenta a Xinhua que se ha visto obligado a cerrar temporalmente por dos meses las sedes de Mil Gotas en Beijing y Shanghai, mientras la ubicada en la ciudad de Chongqing, en el suroeste de China, se encuentra abierta.

Bravo también trabaja para una agencia de doblaje al español en Beijing y en estos momentos tiene un programa detenido porque dos de los actores están en el extranjero sin poder regresar.

Pero el argentino asegura que no se trata de acciones “en contra de los extranjeros, sino preventivas, para ayudar a que se propague menos la enfermedad”.

“Son medidas muy valientes por parte del Gobierno chino; son medidas que nos duelen, pero que entendemos”, añade Bravo.

La foto muestra la sede de Mil Gotas, la primera librería en español de China, en la ciudad de Beijing, capital del país asiático. (Cortesía del entrevistado)

Además del inevitable daño económico, el editor considera que la disminución del flujo de personas entre China y el resto del mundo tendrá un impacto en el intercambio cultural. “Argentina, mi país, también se cerró y mucha gente se está quejando. Pero es la única forma de parar esto, no tenemos vacunas”.

De acuerdo con las cifras de la Comisión Nacional de Salud, la parte continental de China acumulaba hasta el cierre del lunes un total de 983 casos importados (tanto ciudadanos chinos como extranjeros), sin reporte de muertes.

Del total de pacientes provenientes del extranjero, 285 fueron dados de alta en hospitales tras su recuperación y 698 permanecían hospitalizados, 21 de ellos en estado grave.

Las máximas autoridades de China indicaron que la prevención de los casos importados es la máxima prioridad de la respuesta del país a la neumonía COVID-19 y resulta probable que este escenario se mantenga invariable por un período prolongado. 

La estudiante venezolana Aymara Gerdel en la Ciudad Prohibida de Beijing, China. (Cortesía de la entrevistada)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *