Entrevista con el dramaturgo y director Javier Zain

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www.LatamNoticias.com tuvo el privilegio de entrevistar a Javier Zain, un fiel exponente del amor de estos tiempos por el teatro, por lo simple, lo innato, sensible con una visión personal y holística del trabajo.

Por Pablo Casabona | @pcasabona

Javier Zain estrenó hace muy poco, una obra de texto para adultos: «Tiempo Muerto» en el Teatro El Piccolino, luego de ser un prolífero hacedor de teatro infantil, donde ha obtenido innumerables premios y nominaciones como Premio A.C.E., Clarín Espectáculos, Teatro del Mundo, Premios Hugo, Atina, entre otros. Entre sus espectáculos más destacados se encuentran  “El Mate”,  “Andantes Rodantes”, “Esperando a que pique”, y “¿Qué Hago?”.

Entramos a su espacio, la entrevista se desarrolla en la misma escena donde alumnos, pares y hasta él mismo actúa. Nos adentramos en un largo pasillo que nos conduce a un lugar con un ambiente mágico y cordial. Mate de por medio comenzamos entre risotadas a comentar la vida misma.

LatamNoticias: ¿Cómo fue que llegaste hasta acá, tuviste referentes?

Javier Zain: Yo tuve la suerte y la desgracia de saber desde muy chico qué era lo que quería hacer de mi vida. La suerte porque a veces uno se pasa toda la vida buscando una vocación que jamás encontrarás, en general mucha gente no la encuentra, en líneas generales el entorno no te da muchas herramientas para que vos te encuentres con tu vocación real. Lo difícil es que cuando yo lo descubrí hace 25, 30 años atrás era rarísimo estudiar teatro, ya de chiquito yo armaba obras arriba de la cama de mi abuela con mis primos. Todos los viernes armábamos con mis primos todo un gran montaje de escenario, iluminación, y efectos.

LN: ¿Cuándo comenzaste realmente a estudiar teatro?

JZ: Siendo hijo de contadores era muy raro lo que quería estudiar yo, era rarísimo ya en la época y entré a estudiar en medios de comunicación. La carrera esa fue como que fue el puntapié para este presente. Estudié fotografía, diseño, hasta que llegué a los talleres de teatro y terapia juntos…y eso fue un flash –risas- Yo a la psicóloga le decía que en el teatro me despreocupo, en teoría estoy expuesto pero estoy con naturalidad, no tengo que estar poniendo en pose o encuadrado en algo puntual.

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LN: ¿Qué ramas estudiaste del teatro?

JZ: Estudié con Julio Chávez, Cristina Banegas, Pompeyo Audivert, Ricky Pashkus, Gabi Goldberg, drama, comedia musical, teclado, canto. Y fusionar todo me encantó. Actuar, cantar y bailar. Después Clawn, acrobacia, improvisación. Fue una gran ensalada donde fui poniendo de a poco poner todos los ingredientes para que salgan las cosas que soy.

Siempre supe lo que quería de forma intuitiva, pero el estudio me organizó y ahora hago producción, puesta de luces, diseños, actor, filmar, encaro los proyectos íntegramente.

LN: ¿Siempre te juega a favor el tener esa visión holística y hacer todo?

JZ: Mirá uno de mis referentes es Chaplín, y él hasta la música dirigía. En los créditos de las películas de Chaplín era todo él!. Yo no estoy loco, ya hay alguien que lo hizo. Bueno me estoy comparando con Chaplín –risas-

LN: ¿Cómo vivís en el mundo tan competitivo como el teatro actual?

JZ: La realidad del teatro acá es que hay que hacer muchas cosas para producir teatro. No es autosustentable salvo excepciones, hay que pagar miles de cosas, trabajando a sala llena para ganar, estamos diversificados y dispersos. Al estar solito el poder producir es difícil. En Suiza o Francia sería super viable.

LN: ¿Cuánto hay de suerte en un proyecto teatral?

JZ: Tiene que estar en el momento y lugar indicado. Cada obra tiene su momento, hay momentos para ver algo de chismes en la tele antes que ir al teatro. Yo estaba trabajando en un teatro, me vieron los de productores de la televisión y terminé trabajando en tele. En la escuela de Midón yo le daba clases a Agustina, la actriz del El Jardín de Clarilú, cuando ella ingresa a Disney y se enteraron que yo la había formado terminé trabajando 4 años en Disney, capacitado obviamente estaba, pero ahí creo que la suerte jugó de mi lado. Yo creo en eso, el camino se hace andando.

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LN: ¿Cómo surge Tiempo Muerto?

JZ: Tiempo Muerto no es una decisión unilateral, yo tenía cosas escritas, muchas, y en ese proceso yo estaba armando una compañía con gente que ya conocía y ya estaban trabajando conmigo. Ensayamos, entrenamos, analizamos químicas y fueron tres largos años donde generamos código y lenguaje.

“En el único lugar en la vida donde no actúo es en el teatro”

LN: Tu hermano siempre estuvo presente en tus obras, ¿cómo es eso?

JZ: Mi hermano hace la música, en general de todos mis espectáculos. La música no la hace mi hermano por ser mi hermano, tengo la suerte que a mi particularmente me gusta la música que hace mi hermano y creo que es justamente lo que necesito para las obras. Con él nos damos concesiones que nos hacemos, en tiempo y profundidad con el trabajo, él va componiendo segundo a segundo lo que yo voy filmando de cada cuadro, es un trabajo mega profesional. Los dos nos vamos acompañando.

LN: La vida es todo un proceso, antes nos contabas que jugabas con tus hermanos y con tus primos en el escenario improvisado en la cama de tu abuela. ¿Cuánto hay de eso hoy, que estás con una compañía que vos mismo formaste y tu hermano que te acompaña en todas las obras?

JZ: Ahora que lo decís creo que debería decirlo en terapia –risas- De dónde me surge el teatro es algo familiar y natural. Me parece orgánico que decida hacer teatro con gente cercana y amiga, es la vivencia en donde yo vivo. En los casting por ejemplo la paso muy mal, si no hay empatía no lo puedo hacer. El teatro es muy sacrificado, pero obvio hay para un porcentaje muy pequeño un gran negocio, netamente comercial. Yo hago teatro porque no podría no hacerlo, la amorocidad con la tarea.

LN: ¿Cómo ves el teatro actual?

JZ: En general no veo una costumbre en ahondar y profundizar. Por lo tanto hay montones de cosas, cualquiera hace cualquier cosa. Estamos todos apretujados viajando en un mismo lugar. Hay tanta maraña que no se ve la gente interesante, o la gente que quiere un lugar sea complicado de ver al otro. En este momento hay un boom del teatro, pero no hay espacio para tantos.

“Llegué a los talleres de teatro y terapia juntos…y eso fue un flash”

LN: ¿Cómo te ves dentro de treinta años?

JZ: Necesitaría un golpe de suerte para exponerme más y que lo que tengo para contar sea el momento para ser escuchado. Así imagino en treinta años teniendo un teatro, tener un espacio para producir, girar y dedicarme exclusivamente a esto. Me sigo viendo como hacedor de teatro pudiendo crecer en el ámbito.

Así como entramos nos despedimos, atravesando ese largo pasillo que nos llevaba a otra realidad, mientras tanto Javier se quedaría unas horas más ensayando, solo, en su propio  mundo, buscando perfeccionar su arte, generando quizás una nueva obra, un nuevo guión, para seguir su carrera, la que lo deposita entre los destacados y prolíferos directores.

LN: ¿Con qué se encuentra el público en Tiempo Muerto?  

JZ: En Tiempo Muerto vas a ver teatro, todo lo que está puesto en la escena está pensado y hay respeto por cada cosa, luces, maquillaje, escenografía, guión, todo. La obra te puede gustar o no pero vas a salir satisfecho porque vas a ver algo que no estás habituado a ver. Tiene humor, opinión y es entretenida tiene todo pero te deja pensando, te va a hacer mover algo.

LN: Cuál es tu deseo o anhelo para futuras generaciones de actores o actrices?

JZ: que estudien conmigo –risas-

Informes: Tiempo Muerto | Viernes 21:30 hs | Teatro El Piccolino. Fitz Roy 2056. C.A.B.A. | Reservas: 4779-0353 o www.elpiccolino.com.ar | Entradas: $120 | Duración del espectáculo: 60 min.

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