Cuba comienza a planificar regreso a la normalidad desde esta semana

Cuba sin muertos por COVID

Después de una semana con solo un fallecimiento y con menos casos de infectados por el nuevo coronavirus (COVID-19), Cuba comienza a preparar el retorno a la normalidad a partir de las valoraciones del gobierno.

«Esta semana que concluye ha tenido un comportamiento muy favorable, sobre todo si lo comparamos con los últimos 15 días, impactados por un grupo de eventos que incrementaron las cifras de pacientes confirmados con el COVID-19», dijo el presidente Miguel Díaz-Canel.

El mandatario, que cada día encabeza una reunión de las más altas autoridades para evaluar la marcha de la pandemia en la isla, afirmó que «la semana cierra con una disminución importante en los casos positivos, con relación a la anterior».

En los últimos siete días solo se reportaron 57 nuevos casos, una considerable disminución en relación con los 146 de la semana anterior.

Díaz-Canel también destacó el hecho de que solo ocurrió un deceso en las últimas dos semanas, con lo que el acumulado de fallecimientos llegó a 84 desde que hace poco más de tres meses la enfermedad apareció en la isla.

«Esos resultados nos permiten ratificar el criterio de que vamos transitando hacia la recuperación», aseveró el jefe de Estado.

Esta semana, el propio Díaz-Canel y el primer ministro Manuel Marrero comparecieron en la televisión para anunciar que el país se alista para comenzar la etapa de recuperación post COVID-19 la semana próxima o la siguiente, la que será de manera «escalonada y asimétrica» según el control de la enfermedad.

Imagen del 12 de junio de 2020 de personas portando mascarillas mientras caminan por una calle de La Habana, Cuba. (Xinhua/Zhu Wanjun)

El gobierno presentó entonces un plan para transitar de manera gradual a la vida cotidiana y que abarca medidas en 13 sectores.

Ese plan de medidas abarca dos etapas: la primera se divide en tres fases y está dirigida a reducir riesgos y recuperar las actividades productivas, económicas y sociales del país, y la segunda incluye la estrategia de fortalecimiento económico para enfrentar la crisis prolongada a nivel global.

En la primera fase se mantendrán las medidas sanitarias como el distanciamiento físico, el uso obligatorio de mascarillas sanitarias y la desinfección de las manos en lugares públicos, y continuará el pesquisaje activo en centros de trabajo.

Por sectores, la industria turística se abrirá al mercado interno en una primera fase y a continuación recibirá a vacacionistas extranjeros en la cayería del norte y sur del archipiélago cubano, adonde llegarán en vuelos charter directos y serán objeto de vigilancia clínico-epidemiológica.

Se mantendrá la restricción a los vuelos comerciales, aunque los aeropuertos continúan abiertos para vuelos humanitarios como el arribo de donaciones, la llegada de mercancías y el envío de brigadas médicas cubanas a otras naciones afectadas por la pandemia.

Díaz-Canel explicó que se tendrán en cuenta las diferencias en la situación epidemiológica en cada territorio, y el retorno progresivo de la actividad económica de acuerdo con los indicadores de salud.

El presidente dijo que La Habana tendrá un tratamiento diferenciado pues los modelos dan a la capital como el epicentro de la enfermedad, por lo que la aplicación de las medidas para el regreso a la normalidad demorará más que en las restantes 14 provincias.

Imagen del 10 de junio de 2020 de un hombre portando una mascarilla mientras conduce una bicicleta por una calle del municipio Plaza de la Revolución en La Habana, capital de Cuba. (Xinhua/Joaquín Hernández)

En la capital se acumulan 1.196 enfermos, de los 2.248 confirmados en el país, y han ocurrido varios eventos de contagio masivo, el último esta semana en una céntrica tienda, donde se detectaron varios trabajadores infectados.

Por su parte, el viceprimer ministro y titular de Economía, Alejandro Gil, señaló el «fuerte impacto» que ha tenido el COVID-19 en la economía nacional debido al cierre del turismo y la disminución de la producción en los sectores estatal y privado.

El plan de recuperación prevé potenciar las exportaciones de productos como azúcar, ron, tabaco, miel y carbón vegetal, entre otros, y se estimulará aún más la inversión extranjera.

Modelos matemáticos cubanos señalan que podría ocurrir un rebrote de la enfermedad entre los meses de septiembre y noviembre, por lo que las autoridades llamaron a trabajar para no tener que regresar a la situación anterior.

Cuba, con los 84 fallecidos, tiene un índice de letalidad de 3,73 por ciento, lo que la sitúa en el lugar 18 con respecto a los 35 países de Las Américas, región que tiene un promedio de 5,35.

Los primeros casos del SAR-Cov-2 se reportaron en la isla el 11 de marzo último y desde entonces el gobierno aplicó una serie de medidas que incluyen el cierre de las fronteras, el aislamiento social y el uso obligatorio de mascarilla, que en la isla llaman nasobucos.

También se suspendieron las clases en todos los niveles de enseñanza, así como el transporte público y las actividades masivas.

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