Cuatro sentidos 

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 39 segundos

Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello 

De pronto, cuando el afuera se cierra, dentro se abren nuevas oportunidades. Nunca imaginarías hacer teatro en casa. Teatro Ciego sí… Pasá que te cuento.

Los sibaritas pasan tiempos de ostracismo. Esconderse en casa sin gozar de las buenas cosas que enriquecen el espíritu más que cualquier otra cosa es un foco más de la tristeza de estos tiempos.

Aunque muchas son las preocupaciones, el disfrute de lo bueno no se relaciona con precios o costos, sino con capacidad de goce. Un rayo de sol disfrutado en el rincón más somero de la ventana te puede cambiar la vida si sos capaz de dimensionarlo.

A eso se llega cuando se ejercitan los sentidos. Cuando uno de ellos se adormece y se impone agudizar el resto, se abre un portal a una experiencia diferente.

Teatro Ciego es una compañía de experta en contar historias en absoluta oscuridad integrada por 70 personas, de ellas el 40% con ceguera o baja visión. Cada obra es un mundo y una aventura en la que te invitan a jugar mas allá de los límites visuales. Una experiencia completamente inmersiva que despertará la imaginación y desafiara la realidad a través de los sentidos.

Ver sin ojos

La técnica Teatro Ciego surge en Córdoba en 1991 cuando Ricardo Sued, inspirado en las técnicas de meditación en la oscuridad practicadas en los templos zen tibetanos, decide realizar una obra de teatro en total oscuridad. En el año 2001, Gerardo Bentatti, ex miembro de ese elenco convoca a José Menchaca para dirigir una nueva obra de teatro en la oscuridad. Este elenco es conformado en su mayoría por actores ciegos, miembros del grupo de teatro leído de la Biblioteca Argentina para Ciegos, por su habilidad para manejarse en un espacio sin luz. Un año después estrenan “La isla desierta”, de Roberto Arlt.

El deseo de fomentar la creación de nuevos espectáculos y el desarrollo pleno de la técnica produjo la necesidad de contar con un espacio propio. Gerardo Bentatti y Martín Bondone deciden encarar el ambicioso proyecto de poner en funcionamiento el Centro Argentino de Teatro Ciego. Luego de mucho trabajo y esfuerzo, el 4 de julio de 2008 abre sus puertas el primer Teatro Ciego del mundo, un espacio donde todos los espectáculos son presentados en la más absoluta oscuridad, buscando el desarrollo cooperativo e igualitario de sus miembros.

Ahora, cuando ninguna de sus siete propuestas se puede visitar in situ (incluso cuentan con experiencias infantiles), crearon una nueva idea. Box Gourmet permite llevar el Teatro Ciego a casa. Se compra la experiencia en el fin de semana para las personas que se quieran y llegará una caja por persona para disfrutar de una obra sonora en 360 grados y un mení de 7 pasos con bebida con o sin alcohol.

Darse el gusto de vivir algo diferente y gratificante en medio del contexto complejo puede ser una experiencia gratificante que convoque a chicos y grandes para aprender en diversas dimensiones y reencontrarse con el arte. Darle sentido expandiendo cuatro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *