Aprender a vivir sin miedos

Alexandra Barreto

En cualquier momento de nuestras vidas atravesamos momentos que dejan una huella o herida profunda emocional pero la sanación parte de querer afrontarlo. A este estado se lo conoce como trauma.

El  Dr. José Bejarano, especializado en Psiquiatría General en el New York Medical Collage de Staten Island, explica cómo poder abordar esta situación.

¿Qué es un trauma?

Es una respuesta a un evento en que la persona lo percibe como altamente estresante: accidentes,  una violación, generalmente interfiere con el diario vivir.  No toda persona que se expone a algún evento de alta magnitud estresante desarrolla un trauma psicológico, sin embargo, un individuo pudiera alcanzar síntomas en cuanto lo perciba como un acto de alto riesgo o peligro. Esto pudiera tener consecuencias en el estado de bienestar del individuo y desarrollar complejidad de síndrome de estrés postraumático.

¿Cuáles son los síntomas que determinan un  trauma?

Puede ser emocionales o somáticos además de diversos en presentación y complejidad. Los emocionales provocan: Angustia,  miedo, negación, tristeza,  ansiedad,  irritabilidad, culpa, desasosiego, confusión, distracción, apatía, aislamiento, depresión en distintos niveles. Somáticos: Dolores en general, fatiga, palpitaciones, dificultad respiratoria, sudoración, problemas digestivos.

¿Cómo se puede superar?

Hay algunas clases y niveles  de tratamiento, desde terapias variadas como  la cognitiva (mayor eficacia) que ayuda a las personas a modificar el patrón de pensamiento   en el cual el paciente  “revive” brevemente el momento, la situación dolorosa y es dirigido por un profesional para procesar e integrar memorias de trauma, cabe mencionar que este tipo de terapia no es apto para cualquier paciente o persona. En cuanto a la parte de manejo de medicamentos  que se recomienda cuando hay un nivel de complejidad que interfiere en niveles de producción diarios o recuperación, como primera línea están los antidepresivos,  para disminuir la ansiedad (agentes de serotonina, norepinefrina, etc), otros como ansiolíticos, agentes para dormir, anti colinérgicos, agentes cardio-circulatorios, calmantes, estabilizadores del humor, anti psicóticos.

Es importante también que el individuo mantenga un estilo de vida saludable a través de ejercicios, alimentación balanceada, evitar consumir alcohol o drogas,  realizar meditación, desarrollar la  capacidad de apoyo y conexión con otras personas.

¿Cómo se originan los traumas emocionales?

Cuando la memoria no ha podido “procesar y archivar” los recuerdos que hayan sido provocados por las emociones y pensamientos, éstos quedan en el subconsciente y afloran en momentos de estrés que pudieran ser provocados por estímulos varios. La memoria está distribuida en distintos puntos de nuestro cerebro los cuales están intrínsecamente conectados, un estímulo que pudiera ser percibido como nocivo, ocasionaría en aéreas del cerebro mayormente en el lóbulo derecho a que reaccionemos de manera subconsciente defensiva y de auto protección, esto genera catecolaminas que son sustancias de respuesta al estrés en general en el cerebro y otras regiones del cuerpo (ejemplo el sistema digestivo) y participan en otras funciones básicas en nuestro cuerpo, las cuales provocan síntomas variados: Combate, escape o paralización.

¿Cuáles son los desencadenantes?

Dependiendo del grado de exposición a cualquier tipo de trauma físico o emocional: Agudo es un sólo evento de magnitud variable; Crónico es la exposición a algún tipo de evento estresante repetitivo como abuso infantil, agresividad; el complejo como respuesta a evento múltiples, una guerra,  migrar.

También hay que mencionar el secundario,  se desarrolla en un individuo que ha tenido contacto con otro individuo que padece un trauma psicológico, como  los profesionales de salud, miembros de familia, clérigos, etc.

Los síntomas del trauma pudieran variar de simples a severos dependiendo de: Características de la exposición, presencia de otras condiciones de salud mental previas, estado de salud física; exposiciones previas a otros eventos traumáticos, la manera en que el individuo reacciona al estrés en general.

Sin duda alguna todo es viable si se busca ayuda tiempo, siempre en mano de buenos profesionales, lo vital es lograr una aceptación del problema, incluir el apoyo de familiares, amigos, desarrollar el hábito de la reisiliencia.

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